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Reseña: Infinity War

Por Teddye Zapata (@TeddyeZapata)

 

Nunca he sido fan de las películas de superhéroes, mucho menos de las de Marvel. Sin embargo, he visto todas, he disfrutado algunas y estoy al tanto de cómo avanza su universo cinematográfico, porque, antes que nada, soy un gran fan del cine. Contario a sus pasadas entregas, con Infinity War sí tenía una pizca de expectativas y no por lo que decía la gente, nada de eso. Mi expectación era genuina. Estamos hablando de la culminación de 10 años de trabajo cinematográfico, de un proceso de altos y bajos, de prueba y error; este era el examen profesional de Marvel. Y si bien lo aprueba sin problemas y hay una palpable evolución y madurez en su forma de hacer cine, debo decir que sus deficiencias son tan evidentes y molestas, que me impidieron salir del cine pensando: “Wow, acabo de ver el blockbuster de la década”.

 

Empecemos hablando de la mejora más notable: El villano. Thanos es lo mejor que ha entregado Marvel en cuestión de villanos. Y es que aquí nos permiten conocer a un nivel más profundo al personaje malo, lo acompañamos en su viaje y en su proceso de conseguir lo que quiere. No solo es el malo que es malo porque es malo y ya está. Tiene una meta, en la que cree ciegamente y está dispuesto a hacer lo que sea para conseguirla, aunque eso implique perder la gente que mas quiere. Vemos un villano que sufre, pero que no pestañea en sacrificar lo necesario para lograr su cometido. Y es que a veces parece que a la gente que hace estas películas, se les olvida que lo mas importante de una película de superhéroes, irónicamente, es el antagonista. Tu villano es lo que va a definir qué tan bueno es tu héroe, el que va a presionar sus límites y lo hará crecer.

 

Y es algo que pasa aquí, el villano es tan bien logrado, que vemos un cambio en los personajes, sobre todo en los más importantes. También vemos una gran unidad y entendimiento entre los superhéroes a la hora de pelear, donde se deja ver que llevan años siéndolo. Vemos a un Tony Stark igual de arrogante, pero esta ya no es una arrogancia sustentada en su confianza, sino en su miedo. Reacciona con arrogancia para no verse débil, pero hay un miedo palpable en él, sabe que habrá un antes y después en su vida como Iron Man con la llegada de Thanos. También vemos un Thor afligido y notablemente afectado por lo que ha perdido. Hay mucha ira y ganas de venganza en el personaje. De hecho, puedo decir que una de mis escenas favoritas es la conversación que tienen Thor y Rocket en la nave, donde Thor le dice cómo se siente con todo lo que le ha pasado. Por fin veo un Thor sincero y una escena entre dos personajes de Marvel que no termina con un chiste zonzo que rompe con la atmósfera que tan inteligentemente se acaba de construir.

 

Y aquí es donde empieza lo que más me molesta con las películas de Marvel. Porque esa escena de Thor y Rocket no es la única que está increíblemente bien construida a nivel emocional, conectas con los personajes y con lo que están sintiendo mientras platican. Hay varias. Pero a diferencia de la de Thor y Rocket, las demás SÍ terminan con chistes. Y malísimos. En serio, es molestísimo. La escena donde Gamora le pide a Star-Lord que la mate si Thanos la atrapa, Gamora llora y terminan besándose, es muy buena. Pero no, no podían dejarlo así. Se terminan de besar, voltean y ven que Drax está ahí, comiendo Sabritas o qué se yo y acaba de oír todo. La escena se extiende ridículamente tratando hacer chistosa una situación que no da para más; y eso en cambio no es gracioso, da pena ajena, es molesto y a la trama no aporta absolutamente nada. Otra buena escena arruinada por esto es cuando Thanos captura a Gamora y Star-Lord tiene que decidir si la va a matar como había prometido o no. Hay tensión en la escena, de verdad la hay. ¿Y cómo lo solucionan los directores? Pues Star-Lord dispara y Thanos convierte su arma en una pistola de burbujas. Si, salen cabronas burbujas. En serio. Es como si Marvel me terminara todas sus escenas importantes con el meme de la rata que dice “ah te la creíste, wey”.

 

Tampoco entiendo la necesidad de los directores de querer explicarme todo con peras y manzanas. Hay una cantidad ridícula de comentarios y acotaciones innecesarias en los diálogos de los personajes. Black Widow y Bruce Banner se reencuentran después de mucho tiempo, ya conocemos la historia de estos dos. Sabemos lo que pasó. Sabemos que probablemente volverse a ver es INCÓMODO. No hace falta decirlo. Bueno, pues Falcon se voltea y dice: “Vaya, esto es incómodo”. ¿Por qué la necesidad de ser obvio? Déjalo implícito. Haz que tu escena hable por sí sola. Mejor sugerir que mostrar.

 

Otra es cuando llega Thanos a Wakanda. Literalmente el primero que lo ve es el Capitán América. Casi le cae encima. Bueno, pues inmediatamente nos enfocan a Bruce Banner diciendo: “Él es Thanos, Capitán”. No shit, Sherlock. Muchas gracias. ¿Qué seríamos sin ti, Hulk? Aparte de súper fuerte, eres súper obvio. Es bueno saberlo. Úsalo mas seguido. Vamos, yo sé que la mayoría de la gente que consume estas películas son niños, pero no tienes que tratarlos como si fueran estúpidos. Incluso al final de la película nos ponen en letras gigantes “THANOS REGRESARÁ”. Bueno, pues gracias otra vez. Si no me avisan, no vengo a ver la segunda la parte.

 

Y de verdad hubo partes que disfruté muchísimo en esta película, es muy buena en general. Las escenas de acción están impecables. Buenas coreografías, movimientos de cámara ingeniosos y creativos, un distintivo importante de los Hermanos Russo a la hora de dirigir. La manera en que manejaron los arcos narrativos con tantos personajes, tantas historias dentro de una misma y hacerlos converger en un mismo final es un trabajo del que no cualquiera sale bien librado, sin embargo, ellos lo hicieron. El casting es impresionante, sobre todo por la cantidad de nombres importantes con los que contaron, y otra vez los Russo se las ingeniaron para manejarlo bien y sacar lo mejor de cada uno. El CGI, que es un mal del que cojean varias de estas películas, aquí esta impoluto, no le pongo un pero a los efectos especiales. Pero de verdad me molesta mucho que cosas tan tontas como la necesidad de hacer comedia en momentos donde no es ni siquiera necesaria, arruinen un filme de la magnitud que prometía ser este. Parece que Marvel no puede avanzar 10 pasos sin tropezarse consigo mismo. Ojalá la segunda parte sea un cierre digno y un poquito, tan solo un poquito, mejor manejado que su antecesora.

 

 

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