No es ficción, existe una clínica para «curar» lesbianas.

Parece un hecho sacado de una película de ficción sobre el siglo pasado, o una historia donde la humanidad a alcanzado sus limites de porquería, pero solo el el reflejo y la retorcida que es la verdad de la lesbofobia, de los prejuicios y la incomprensión. 

Aún existen en el mundo clínicas para “curar” a lesbianas y gays y convertirlos en heterosexuales. Incluso en algunos países como España se siguen vendiendo libros y se siguen anunciando especialistas que ofrecen reconvertir a una persona LGTB. 

Las siguientes imágenes corresponden al trabajo de la fotógrafa Paola Paredes.

Una amiga de Paola le dio a conocer las clínicas donde se tortura a mujeres lesbianas e incluso se las viola con la absurda idea de convertirlas en heterosexuales. Estas clínicas legalmente se anuncian como rehabilitadoras de drogadictos y alcohólicos, pero por 500 u 800 dólares, aceptan homosexuales. 

“En aquel momento estaba pasando por momentos importantes aprendiendo sobre mi sexualidad, así que me afectó de forma totalmente personal,” comentó Paola a la web Huck Magazine“Pensar que podría estar encerrada en una de esas clínicas me rondó la cabeza durante años, y supe que tenía que crear algo al respecto.”, finalizó la fotógrafa.

Así nace “Until you change” (Hasta que cambies), en la que a través de los testimonios de mujeres sometidas al más cruel abuso en clínicas de Ecuador, recrea con sus fotografías lo que éstas han debido pasar. 

  1. Son obligadas a limpiar con un cepillo de diente los retretes, a la vez que son torturadas por personal de las clínica.

2. Son golpeadas si persisten en sus comportamientos lésbicos

3. Son violadas por hombres que trabajan en los centros de tortura. 

4. Son obligadas a usar faldas, tacones, maquillarse, y aceptar el acoso masculino de buena gana.

5. Son obligadas a beber asquerosos líquidos que mezclan agua de retrete, café amargo y clorina. 

6. Tienen cuatro minutos para bañarse, mientras escuchan música religiosa

Paola Paredes busca despertar la conciencia sobre estas terapias de tortura, y advertir de que aún se siguen practicando impunemente, dejando a miles de mujeres marcadas de por vida. 

Fuente:
http://www.mirales.es/

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Jordy Vital Autor