Goliath / 11 años del gigante de The Mars Volta

La temática para realizar un disco es de suma importancia para una banda y más si se trata de The Mars Volta, quienes para su cuarto álbum de estudio decidieron elegir el ocultismo o más bien el ocultismo los eligió a ellos.
Fue hace once años, cuando Omar Rodríguez López en un viaje a Jerusalem, encontró lo que sería (según él) el mejor regalo para su mejor amigo Cedric, un tablero de Ouija.

La historia cuenta que los Volta se encontraban de gira con los Red Hot y al termino de cada concierto se dedicaban a jugar con “Soothsayer” (nombre que decidieron darle a la ouija), llegando a un punto en el que se obsesionaron jugando.

 “Goliath”, ese espíritu etéreo que comenzaba a apoderarse poco a poco de la vida de los Volta, cotandoles la historia de un triángulo amoroso entre él, una mujer y su madre, haciendo referencia hacia la lujuria, seducción, infidelidad, y más adelante les contaría sobre un asesinato, un espíritu etéreo que más adelante terminaría por confesar que era un “Santo sin alma”. Esta historia se convertiría en uno de los mejores discos de rock progresivo, sin embargo no contaban con que esa historia, se convertiría en su mayor pesadilla.

 Las cosas comenzaron a tornarse escalofriantes, cuando el estudio de Omar se inundó y se perdieron varias cintas que habían sido grabadas dentro del mismo, además Cedric fue operado de los pies (cuentan que se le estaban deformando de manera misteriosa),la banda comenzó a experimentar problemas para dormir, además descubrieron que muchas de las palabras que no pudieron interpretar de la ouija, aparecieron un día en un documental sobre un suicidio masivo,  por si eso fuera poco, el baterista de ese entonces (Blake Fleming) decidió renunciar y a su ingeniero de sonido se lo estaba comiendo la locura, argumentaba “esto es muy malo, ustedes quieren hacer algo muy maligno con este disco, quieren volverme loco y volver loca a la gente con él”. Además cuentan que la etiqueta de la ouija se desprendió, dejando entre ver una serie de caracteres pre arameos que estaban escritas por medio de figuras de cono, cuyo significado en el medio oriente es mala suerte; quizás ese fue un preámbulo para entender todas esas malas situaciones por las que estaba atravesando la banda. 

Goliath, como decía llamarse esta entidad, en cada sesión mencionaba nombres, historias, incluso Cedric cuenta que él le dictaba poemas para que estos los musicalizaran. Los integrantes comenzaron a tener más miedo, incluso Omar que es una persona creativa y que siempre está haciendo cosas (discos, películas, cortos, etc.) se encontró en uno de sus mayores baches artísticos, no encontraba manera de realizar las cosas, además en palabras de Omar “el disco no quería nacer”, era como algo o alguien que se aferraba a no dejarlos en paz jamás; las peticiones de Goliath, hacia la banda comenzaban a incrementar e incluso comenzó a hacer amenazas, sin embargo decidieron que la manera de superar esa experiencia sobrenatural, sería terminar el disco, destruir la ouija y enterrarla en un lugar donde nadie más supiera su ubicación, cerrar el ciclo para que las cosas mejoraran; y así fue el disco se terminó, se deshicieron “Soothsayer”.

Conformado por 12 canciones The Bedlam in Goliath, muestra a un The Mars Volta más experimental, jugando con sonidos, jugando con las letras, jugando con los matices de la voz de Cedic y sí también jugando con su vida. Un disco que no bastó con la historia tétrica, sucesos paranormales hacia la banda; los volta quisieron llegar a un nivel más alto incluyendo dentro de su disco un tablero de Ouija, cuentan que esto fue con la finalidad de partir a esta entidad y que cada persona que abriera el disco, se llevara un pedazo de Goliath y sólo así esta entidad dejaría en paz a los Volta. Además incluyeron un puntero que en realidad fungía para jugar con el tablero y también era una memoria USB. Se dice que la portada del disco incluye elementos místicos y de santería, esto se ve reflejado con la gente vestida de blanco; se dice que una de las maneras para romper una conexión espiritual es vestir de blanco un año entero, colocar sal, y en el caso del tablero, romperlo en siete pedazos y enterrarlos en un lugar donde nadie pueda encontrarla, en esta parte entra quizás la lógica de por que tanta gente vestida de blanco en la portada, creo que quizás haya sido un modo de protección, además dentro del arte del disco se puede observar santos quizás para tener la misma función de protección.

Sin duda alguna tendríamos que agradecer a este ser llamado “Goliath”, por haber sido participe de este maravilloso disco plagado de rock experimental, sonidos tropicales, misticismo y una gran historia de terror que seguramente a más de uno logrará atrapar, porque cuando escuchas la historia quieres saber más y más y comienzas a analizar las letras, comienzas a armar teorías, historias, es como un rompecabezas que literal te rompe la cabeza con la historia que hay detrás de este.

Existe una canción en el disco que sí, la verdad es mi favorita, “Soothsayer”.

Para empezar la canción comienza con un violín y de fondo un sonido como del medio oriente, se perciben unas cuantas voces, me recuerda un poco “El Exorcista”, el violín rompe y comienza una batería que hace que entre en un trance musical, la canción va creciendo, la voz de Cedric te va envolviendo, los matices comienzan a cambiar y el final es lo más hermoso, extraño y tétrico, se escucha un tipo de ritual, como una misa, el violín como sacado de una película de terror y entonces termina una de las piezas más increíbles del The Bedlam in Goliath.

Les dejó la canción y dense un buen trance musical, es más escuchen el disco completo y dejen que el misticismo y la curiosidad hagan de las suyas.

Comentarios

comments

Yet Autor