The Breakdown: Childish Gambino – This is America

Nuestro residente experto en cine, Teddye Zapata, nos brinda un detallado análisis de los elementos y referencias visuales del vídeo “This is America” de Childish Gambino. 

 

Este fin de semana, Donald Glover aka Childish Gambino estrenó su nuevo sencillo “This Is America” que, si lo analizamos desde un punto de vista meramente musical, pareciera una canción más, bastante básica, simple y repetitiva líricamente, pero si lo ponemos en el contexto del vídeo que la acompaña, resulta ser bastante descriptiva de lo que está ocurriendo, pues no es un video musical cualquiera; en cambio, es una representación de la realidad que vive la comunidad afroamericana en los Estados Unidos día con día, pero adornada con un sinfín de simbolismos, referencias a la cultura pop y una crítica cruda a las costumbres de la sociedad.

 

Desde el primer minuto del video, Gambino suelta la primera referencia: La pose con que la que le dispara al artista sentado no es una coincidencia, está imitando la pose de Jim Crow, un personaje ficticio que representa las leyes segregacionistas que se imponían mayormente en los estados del sur de Estados Unidos en los años posteriores a la guerra civil. Bajo el lema “Separados pero iguales”, estas leyes imponían patrones de segregación en la vivienda, en prácticas de préstamos bancarios y discriminación en el trabajo y en las prácticas sindicales.

 

 

 

 

Por otra parte, podemos ver que, el artista al que le dispara, en primera instancia sólo está tocando una guitarra, pero al momento de dispararle por la espalda, este tiene cubierta la cara. Esto puede ser en referencia a la poca importancia que se les da a los homicidios de gente afroamericana, al tener la cara tapada se le está despojando de su personalidad como individuo y pasa a ser solo una cifra más en la lista de personas muertas. Después de dispararle, vemos que el arma es entregada a una persona que la guarda con bastante cuidado en un tipo de tela roja, mientras que el cuerpo de la persona asesinada es simplemente arrastrado por suelo como si nada. Esto se debe a que, después de un asesinato, siempre se discute más el derecho a seguir portando armas, que el hecho de que alguien inocente fue asesinado.

 

Siguiendo el vídeo, vemos como Gambino sigue avanzando en lo que parece ser un galerón vacío, haciendo una serie de movimientos extraños, combinados con pasos de baile, entre ellos el gwara gwara, un tipo de baile sudafricano que Rihanna volvió viral cuando lo hizo en la ceremonia de los Grammy de este año. Todo esto con la intención de mantenernos distraídos de lo que está pasando justo detrás de él, lo que parecen ser revueltas y protestas bastantes violentas. Con esto nos quiere decir como nos atamos al entretenimiento como un escape de la realidad y preferimos seguir viendo a nuestros artistas favoritos cantar y bailar, que estar enterados de lo que realmente está pasando. También es una manera de exponer la rapidez con la que la sociedad estadounidense está acostumbrada a superar y dejar en el olvido casi de manera inmediata estos acontecimientos, por más estremecedores que sean.

 

En esta parte, viene una de las referencias más fuertes, al menos para mí, en el vídeo: Vemos un coro de la iglesia cantando, mientras Gambino entra por detrás, y al ponerse frente a ellos, recibe un arma y los mata a todos. Esto sin duda es una representación de los hechos ocurridos en 2015 en Charleston, Carolina del Sur, donde un joven de 21 años abrió fuego en una Iglesia Episcopal Africana, matando a 9 personas. En esta escena, otra vez podemos notar cómo el arma es entregada a una persona que la guarda en una tela roja y los cuerpos simplemente quedan ahí tirados. Gambino sale de cuadro bailando y mientras se aleja de la escena, podemos ver cómo una multitud se acerca violentamente, y vemos una patrulla con las sirenas prendidas y las puertas abiertas, pero sin ningún oficial de policía presente, acentuando la ilusión de justicia que existe en estos casos. Está ahí, pero no realmente.

 

 

Ahora nos vamos a centrar un poco más en los que está diciendo. En esta parte de la canción, se cantan las siguientes líneas: I’m so fitted, I’m on Gucci, I’m so pretty, I’m gon’ get it, watch me move y al final de cada frase podemos escuchar los ad-libs de artistas como 21 Savage, Quavo de Migos, Young Thug, Kodak Black y Slim Jxmmi. Todos son raperos conocidos por hablar de temas como el dinero, el alcohol, el abuso de drogas y el uso explícito de violencia en sus canciones. Todo este tipo de artistas suelen ser enaltecidos por los medios por su manera tan extravagante de vivir, pero son estos mismos medios los que los culpabilizan cuando sucesos violentos tienen lugar en la comunidad afroamericana, diciendo que son consecuencia de la mala imagen que dan estas personas a los jóvenes que aspiran a ser como ellos. Un caso bastante reciente es del periodista Geraldo Rivera, quien en 2015 dijera en un programa de la cadena Fox News: “hip-hop music has done more damage to young African-Americans than racism” en relación a uno de los temas del rapero Kendrick Lamar. Declaraciones que está por demás decir que son bastante estúpidas. Esto se reafirma con lo que pasa en el vídeo durante esas líneas. Vemos como un grupo de niños copia exactamente cada paso que Gambino hace, dando entender cómo los jóvenes copian lo que sea mientras sea de su artista favorito.

 

 

En esta misma escena, podemos notar en la parte de arriba otro grupo de niños, pero todos ellos distraídos con su celular, referencia obvia de cómo la tecnología ha deshumanizado a las nuevas generaciones y como también representan un escape de la realidad que los rodea. Sin embargo, si ponemos atención en la letra, podemos escuchar: This a celly, that’s a tool. “Esto es un teléfono, es una herramienta”. Lo cual también podría referirse a cómo el uso de los teléfonos ha ayudado a documentar los casos de brutalidad policiaca contra gente de color, al ser estos grabados y subidos a las redes de manera que se viralizan y así no pasen desapercibidos.

 

 

Mientras el video avanza, vemos como Gambino sigue bailando con el grupo de niños a su alrededor, mientras al fondo sigue habiendo caos y vemos cómo entra un caballo blanco, lo cual podría ser una referencia bíblica:

Y miré, y vi un caballo blanco; y el que lo montaba tenía un arco; y le fue dada una corona, y salió venciendo y para vencer. – Apocalípsis 6:2

 

Si bien el que lo monta no tiene ni corona, ni arco, sí viene vestido de negro, y es bien sabido que el blanco significa pureza y verdad, pero el hacer contraste con el negro de la persona que lo monta, podría significar que el caballo es una fachada de las malas intenciones del jinete.

 

Esto podría hacer alusión a un hecho histórico: En 1693, el monarca Carlos II prometió libertad a todos los esclavos negros de la Florida Española si estos se convertían al catolicismo, lo cual sabemos no resultó nada bien para estos. También podría ser una representación de la propia conquista y la colonia.

 

 

Entrando en la recta final del video, vemos a Gambino bailando arriba de un automóvil, mientras en la parte de abajo el mismo artista del principio del video, vuelve a aparecer tocando guitarra, pero ya con su cara tapada, insinuando que está tocando guitarra muerto. Esto es una representación de cómo a pesar de que está muerto, su legado artístico seguirá presente mientras exista gente que siga consumiendo su arte. En esta parte, también vemos que hay cameo de una de mis favoritas, la gran SZA, solo sentada viendo a Gambino bailar.

 

 

Para finalizar, vemos a Gambino corriendo, tratando de escapar de una multitud que lo persigue. Lo que nos da a entender que no importa que tan lejos llegue un artista de color, siempre tendrá que lidiar con los miedos de una persona de color cualquiera. También es una referencia a la cinta de Jordan Peele, Get Out, más específicamente al llamado Sunken Place, un estado mental en el que esta atrapado el hombre de color, en el uno está en un lugar de sueño perpetuo, con respecto a la injusticia sistemática e idiosincrática y la opresión con respecto a la raza, es decir, la antítesis de estar despierto (“woke”).

 

Es indudable que Donald Glover acaba de lanzar uno de los mejores vídeos del año. Uno de los mas creativos, artísticos y crípticos de su carrera y con un mensaje importantísimo para los momentos que vive EUA. Y no quiero desaprovechar esta oportunidad para darle el crédito que se merecen Hiro Murai, director del video y al grandísimo Ludwig Göransson, productor del sencillo, otro par de genios que estuvieron involucrados en la realización de este increíble proyecto y que allá afuera están pasando desapercibidos.

 

Comentarios

comments

Editorial Autor