Explosiones en el cielo

La música es movimiento. Y el movimiento es la condición esencial para mantener el equilibrio del universo, mismo universo donde ocurren infinidad de explosiones, tan gigantescas que desde aquí podemos observar su gran resplandor, al cual solo nos limitamos con llamarlo “estrellas”.

De pequeño yo me presionaba los parpados y al abrirlos veía estrellas a plena luz de día, presumía a todos de mi gran habilidad, la de tener un universo de destellos en mis ojos, pero solo me repetían en forma de regaño que no lo hiciera más, pues era malo para mi vista. Claro, no hice caso y seguía disfrutando de las estrellas dentro de mis parpados.

Conforme pasaban los años iba descubriendo nuevas maneras de ver mis propias estrellas, mis propias explosiones y mis propias galaxias. Una de ellas era aprender a explotar junto a ellas, y la única manera que encontré para hacerlo fue la música, en especifico; el postrock.

Mi primer acercamiento con el género fue una especie de catarsis, caos y tranquilidad al mismo tiempo, drama y paciencia en una sola melodía. No había escuchado algo tan cercano a lo que sucedía dentro de mi hasta ese día; era Explosions in the sky.

Me sentía como cuando descubrí el truco de mis parpados, solo que en vez de presionarlos, esta vez presionaba el botón de play para disfrutar de todo el universo.

Un día, en la ya caduca revista Sonika, leí la visita de Explosions in the Sky a nuestro país, obviamente con las esperanzas muertas de ir al concierto, pues tenía 13 años, con varios castigos cargando y una total dependencia hacia mis padres. Pero desde que leí de su visita, estuve en shock por un buen largo rato, poniendo su disco e imaginando como sería su espectáculo en vivo. Algo parecido a cuando te cuentan como es el mar y tu no lo has conocido aún y te comienzas a fabricar miles de imágenes y paisajes surrealistas de como sería estar frente a el.

Crecí y con el tiempo fui a muchos más conciertos, entre ellos algunos de post rock, siendo Austin Tv la primera banda en vivo que disfrute del género. Hasta este 2018, ese ha sido el día más asombroso de mi vida, pero ¿Y Explosions? Pasaban los años y no volvían, sentía que tenía una deuda pendiente con ellos, algo que les tenía que entregar, o ellos me tenían que entregar a mi; ese momento nunca llegó.

Este 2018 el festival Nrmal anunciaba su cartel, siempre me emociona saber que bandas se presentarán en cada edición, pues es mi festival favorito, no solo por la música si no también por los amigos, es como la navidad.

Sin saberlo ni esperarlo, sucedió. Explosions in the sky anunciaba su visita dentro del festival.

Nunca había esperado tanto por un Nrmal y nunca había disfrutado tanto de uno. Todos estaban emocionados por Mac Demarco, y Cornelius, obviamente también yo, pero mi verdadero objetivo era Explosions, por fin iba a saldar mi deuda y por fin iba a disfrutar ese show que tanto había imaginado en mi dolorosa pubertad.

Al estar ahí, sentía que todo el universo se había acomodado para el mejor show de la historia, todas las personas, todas las voces, los gritos, todas las explosiones en el cielo que parecían iluminar la orquesta que estaba sobre el escenario, completamente como hace años me lo había imaginado.

Las explosiones eran reales y yo explotaba con ellas, tanto que el reflejo emitido esa noche visto desde otro planeta también parece una gran estrella.

Fotos: Daniel Tostado

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Jordy Vital Autor